Queda prohibido llorar
sin aprender,
levantarme un día sin
saber qué hacer,
tener miedo a mis
recuerdos,
sentirme sólo alguna
vez.
Queda prohibido no
sonreír a los problemas,
no luchar por lo que
quiero,
abandonarlo todo por
tener miedo,
no convertir en realidad
mis sueños.
Queda prohibido no
demostrarte mi amor,
hacer que pagues mis
dudas y mi mal humor,
inventarme cosas que
nunca ocurrieron,
recordarte sólo cuando
no te tengo.
Queda prohibido dejar a
mis amigos,
no intentar comprender
lo que vivimos,
llamarles sólo cuando
los necesito,
no ver que también
nosotros somos distintos.
Queda prohibido no ser
yo ante la gente,
fingir ante las personas
que no me importan,
hacerme el gracioso con
tal de que me recuerden,
olvidar a todos aquellos
que me quieren.
Queda
prohibido no hacer las cosas por mí mismo,
no creer en mi dios y hallar mi destino,
tener miedo a la vida y
a sus castigos,
no vivir cada día como
si fuera un último suspiro.
Queda prohibido echarte
de menos sin alegrarme,
odiar los momentos que
me hicieron quererte,
todo porque nuestros
caminos han dejado de abrazarse,
olvidar nuestro pasado y
pagarlo con nuestro presente.
Queda prohibido no
intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas
valen más que la mía,
no saber que cada uno
tiene su camino y su dicha,
sentir que con su falta
el mundo se termina.
Queda prohibido no crear
mi historia,
dejar de dar las gracias
a mi familia por mi vida,
no tener un momento para
la gente que me necesita,
no comprender que lo que
la vida nos da, también nos lo quita.